Si el motor de un coche gripa al subir a una grúa, la culpa es del operario (y él paga) y no de la dueña

ARTICULO DE OPINION

Responsabilidad del operario en la avería del motor durante el remolque

El proceso de remolque de un vehículo debe realizarse con sumo cuidado, especialmente cuando el automóvil presenta fallos mecánicos previos. En este artículo analizamos la responsabilidad del operario en caso de daños adicionales al vehículo, como el gripado del motor durante la maniobra de subida a la grúa.

1. ¿Qué significa que el motor «gripa»?

El gripado del motor ocurre cuando sus componentes internos se sobrecalientan y se bloquean debido a la falta de lubricación o al excesivo esfuerzo del sistema. Esto puede ser provocado por un uso indebido del motor en condiciones adversas, como forzarlo cuando el vehículo debería ser movido por otros medios, como un sistema de arrastre por cable.

2. La actuación negligente del operario

En el caso que analizamos, el operario subió el vehículo a la grúa utilizando su propio motor, en vez de emplear el cable de elevación. Este método incorrecto puede generar una sobrecarga en el motor, especialmente si el coche ya tenía problemas previos o si el arrastre fue a trompicones.

¿Por qué es una negligencia?

  • Uso inadecuado del motor: Cuando un coche debe ser remolcado, no es recomendable forzarlo a moverse por sí mismo si presenta averías mecánicas.
  • Existencia de medios alternativos: Las grúas cuentan con sistemas de elevación mediante cables, diseñados precisamente para evitar estos problemas.
  • Consecuencia previsible: Un operario con experiencia debe saber que esta maniobra puede ocasionar una avería grave.

3. ¿Quién es responsable de la avería?

Desde el punto de vista jurídico, la responsabilidad recae sobre el operario y, por extensión, sobre la empresa de asistencia en carretera. La dueña del vehículo no puede ser considerada culpable de la avería si el daño fue causado por la acción negligente del trabajador.

Fundamentos jurídicos

El Código Civil Español, en su artículo 1902, establece que:
«El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado.»

En este caso, la acción del operario encaja perfectamente en esta definición, pues actuó de manera descuidada y generó un daño evitable.

Por otro lado, el artículo 1903 del mismo Código añade que las empresas deben responder por los daños causados por sus empleados en el ejercicio de sus funciones.

4. ¿Cómo reclamar los daños?

Si la dueña del vehículo quiere reclamar por la avería causada durante la maniobra de remolque, puede seguir estos pasos:

  1. Recopilar pruebas: Fotos, vídeos o testigos que acrediten cómo se realizó la maniobra.
  2. Solicitar un informe pericial: Un mecánico puede certificar que el gripado del motor se debió a la forma en que se subió el coche a la grúa.
  3. Reclamar a la empresa de asistencia: Exigir la reparación del daño bajo el argumento de responsabilidad civil.
  4. Presentar una denuncia o demanda: Si la empresa se niega a responder, se puede acudir a la vía judicial.

Conclusión

El operario de grúa tiene la obligación de actuar con diligencia para evitar daños adicionales a los vehículos que remolca. Si, por una maniobra inadecuada, el motor de un coche gripa, la responsabilidad recae sobre él y su empresa, no sobre el propietario del automóvil. La dueña tiene derecho a reclamar la reparación de los daños sufridos.

Luis Ferrer. Abogado