Introducción
El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia de especial relevancia en materia de derecho de familia, al retirar la custodia de sus hijos a una madre víctima de violencia por parte de su nueva pareja. El Alto Tribunal revoca así la decisión de la Audiencia Provincial de Murcia, tras valorar que el entorno familiar de la madre era perjudicial para los menores, a pesar de que ella no era la agresora.
Claves del caso
- La madre ejercía la custodia de sus hijos menores, fruto de una relación anterior.
- Inició una nueva convivencia con una pareja que ejercía violencia física y psicológica sobre ella en presencia de los menores.
- Aunque la Audiencia de Murcia mantuvo la custodia en favor de la madre, el padre recurrió la resolución ante el Tribunal Supremo.
- El Supremo considera que el entorno familiar de la madre, pese a no ser ella la maltratadora, supone un riesgo para el desarrollo emocional y psicológico de los hijos.
Fundamento jurídico: el interés superior del menor
La decisión se basa en el principio rector de todo procedimiento de familia: el interés superior del menor, recogido en:
✅ El artículo 2 de la Ley Orgánica 1/1996, de Protección Jurídica del Menor.
✅ El artículo 39 de la Constitución Española.
✅ La doctrina consolidada del propio Tribunal Supremo, que ha afirmado que el entorno familiar debe ser seguro, estable y libre de violencia.
La Sala concluye que la mera exposición continuada de los menores a un entorno violento, aunque no sean directamente agredidos, vulnera sus derechos y bienestar, y justifica una modificación de custodia.
La violencia como factor determinante
El Supremo subraya que la madre no puede mantener la custodia si convive con un maltratador, sin adoptar medidas eficaces para proteger a sus hijos de ese entorno nocivo. La sentencia diferencia entre ser víctima y ser responsable del entorno que afecta a los menores, estableciendo que:
- La inacción de la madre frente a la violencia sufrida por ella perjudica a sus hijos.
- No basta con ser víctima: es necesario garantizar la seguridad emocional y física de los menores.
- La custodia debe recaer en el progenitor que pueda ofrecer un entorno más seguro y protector.
Conclusión
Esta sentencia marca un precedente importante: la exposición de los menores a un entorno de violencia doméstica, incluso cuando su progenitor es la víctima, puede justificar la pérdida de la custodia. El Tribunal Supremo recuerda que el interés del menor está por encima de cualquier otra circunstancia personal.
En Luis Ferrer Abogado somos especialistas en derecho de familia, custodia, violencia doméstica y protección de menores. Trabajamos para garantizar que las decisiones judiciales protejan realmente a quienes más lo necesitan.
¿Tienes dudas sobre custodia, violencia familiar o cómo afecta a tus hijos una nueva relación de pareja?
Contáctanos en www.luisferrer.abogado