09:30 - 18:30

Horario atención al público

968 71 20 74 (ext. 3) - 691 36 66 73

Teléfonos de contacto

Lferrer@gestioneslegales.es

Respuesta en menos de 24h

La justicia avala el despido de una empleada por fingir un contacto Covid

ACTUALIDAD JUDICIAL

La gravedad de la conducta de la trabajadora no solo radica en atribuir la falta de mascarillas a la empresa, y ser falso, sino también en que con ello se provocó una situación de IT innecesaria.

El Tribunal de Justicia de Castilla y León ha confirmado el despido de una trabajadora que mintió sobre el uso de las mascarillas en su empresa y fingió haber sido contacto estrecho con un positivo. La mentira derivó en una baja médica innecesaria. 

Según recoge la sentencia, la trabajadora mintió ante la médico sobre el uso de la mascarilla en las instalaciones de su compañía y sobre la provisión que de las mismas se hace por la empresa. La sentencia sitúa la gravedad de la conducta de la trabajadora no solo en atribuir la falta de mascarillas a la empresa, y ser esta imputación falsa, sino también en que con ello se provocó una situación de IT innecesaria. Esto supone, a ojo de los magistrados, una grave transgresión de la buena fe contractual.

La empresa cumplió con su deber

Aunque es cierto que no fingió una enfermedad, sí que simuló una situación de riesgo de contagio -haber sido contacto con un positivo-, que tampoco era veraz porque sí llevaba puesta mascarilla.

En concreto, la trabajadora mintió al servicio de prevención al decir a la médica que no llevaba mascarilla porque la empresa no se la proporciona en el momento de contacto con un positivo, lo que da lugar a un aislamiento sin que fuese necesario.

Intentó justificar su actuación en su desacuerdo con el método de comunicación del reparto de las mascarillas. La empresa creó un grupo de Whatsapp en el que se comunicaba que, si los trabajadores necesitaban mascarillas y guantes, podían pasar a recogerlos. La sentencia no da importancia a esta forma de comunicación porque lo relevante es que la empresa proporcionaba las mascarillas y guantes.

Fue entonces acertada la imputación en la carta de despido, como incumplimiento grave, la transgresión de la buena fe contractual ante la conducta de la trabajadora que miente sobre el uso de la mascarilla y sobre la provisión de estas, dando lugar a una situación de aislamiento y de IT falsas.

Fuente de la noticia: «www.noticias.juridicas.com»