Un corazón no basta: enviar emoticonos en el trabajo no es acoso sexual si no hay insistencia ni connotación ofensiva
Introducción Una reciente sentencia ha declarado improcedente el despido de un trabajador que fue acusado de acoso sexual tras enviar emoticonos con forma de corazón a una compañera a través del chat corporativo. El juzgado descarta que este acto, aislado y sin connotación sexual explícita, pueda encuadrarse como acoso, y subraya la necesidad de distinguir …